
El pasado sábado 30 de mayo falleció en Madrid la directora de cine, televisión y teatro Josefina Molina a los 89 años. Fue una pionera, visionaria, arriesgada, luchadora y feminista, de las pocas mujeres de su generación que pudo dedicarse a la dirección y que trató de hacer del cine un espacio donde la mujer también pudiera sentirse representada, señala la Academia de Cine en un comunicado.
Josefina también fue guionista, realizadora de televisión y novelista. Nació en Córdoba en 1936, poco después de que estallase la Guerra Civil. A los quince años empezó su vocación por contar historias a través del cine, tras ver “El río”, de Jean Renoir. Poco tiempo después fundó una compañía de teatro con la que dirigió cuatro obras; y en 1962 colaboró en el programa de radio Vida de espectáculo con la sección feminista “La mujer y el cine”.
Rodó cuatro cortometrajes en sus primeros años: “La otra soledad” (1966), “Aquel humo gris” (1967), “Melodrama infernal” (1967) y “La rama seca” (1972). Se graduó en Dirección en la Escuela Oficial de Cine en 1969, siendo la primera mujer en conseguir ese mérito en la EOC. En 1968 le encargan dirigir “La metamorfosis” de Kafka, comenzando así a afianzarse como una de las principales realizadoras de televisión con otros títulos como: la adaptación de “El camino”, basada en la obra de Miguel Delibes; “Teresa de Jesús”, con Concha Velasco en el papel de la santa; “Escrito en América” o “Teatro de siempre”.
En 1973 salta al cine con la adaptación de “Vera, un cuento cruel”. Dirigió uno de los relatos de “Cuentos eróticos”: La tilita; y filmó diversas películas con personajes femeninos protagonistas cargados de crítica, como “Función de noche” (1981) o “Lo más natural” (1991). “En mis películas siempre hay un personaje femenino que lucha contra la opresión”, decía Josefina.
Su película “Esquilache” (1989) fue nominada a 12 Premios Goya, incluyendo Mejor Película y Mejor Dirección, y en 1992 estrenó su último largometraje “La Lola se va a los puertos”, adaptación de los hermanos Machado con Rocío Jurado y Paco Rabal.
Con esa convicción feminista presente, en 2006, funda la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (CIMA), de la que fue Presidenta de Honor. En 2012, la Academia de Cine le otorga el Goya de Honor, siendo la primera mujer directora de cine en llevárselo. La realizadora cordobesa también recibió la Medalla de Oro al mérito en Bellas Artes, el Premio Nacional de Cinematografía y es la primera directora de la Academia de Bellas Artes de San Fernando. Además, era patrona de la Fundación Academia de Cine.
Nuestro más sentido pésame a los familiares y amigos de Josefina Molina.
